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Herencias en varios países: ¿qué ocurre con la sucesión de los no residentes?

Herencias en varios países

Cuando una persona fallece residiendo en el extranjero o con bienes situados en varios países, la herencia no se rige automáticamente por la ley española

En la mayoría de los casos, la sucesión se somete a la ley del país en el que el causante tenía su residencia habitual en el momento del fallecimiento, salvo que hubiese elegido expresamente otra ley en su testamento. 

Además, la tributación puede producirse en más de un Estado, lo que exige un análisis jurídico y fiscal previo.

La movilidad internacional es hoy una realidad habitual. Cada vez son más las personas que trabajan, invierten o fijan su residencia fuera de su país de origen. Esta situación, que en vida no suele generar problemas, se complica notablemente cuando se produce un fallecimiento.

Las herencias internacionales o transfronterizas presentan particularidades legales que no siempre son conocidas por los herederos. Determinar qué ley se aplica, ante qué autoridades debe tramitarse la sucesión y dónde deben pagarse los impuestos resulta esencial para evitar retrasos, conflictos familiares o una tributación indebida.

En Navarro y Navarro te lo explicamos.

La aplicación del Derecho internacional en las herencias de no residentes

Herencias en varios países

En el ámbito europeo, la norma fundamental es el Reglamento (UE) nº 650/2012, que establece criterios comunes para determinar la ley aplicable a las sucesiones con elementos internacionales. 

Este reglamento es de aplicación directa en España y en la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea, con la excepción de Dinamarca, Irlanda y Reino Unido.

Su objetivo es evitar la fragmentación de la herencia y que cada bien se rija por una ley distinta, algo que en el pasado generaba situaciones especialmente complejas.

¿Qué ley se aplica en una sucesión internacional?

La clave para determinar la ley aplicable es identificar la residencia habitual del fallecido en el momento de su muerte. Este concepto no se limita a un dato administrativo, sino que requiere valorar el conjunto de circunstancias personales y económicas del causante.

Las autoridades competentes analizan si existía un vínculo estable y duradero con un país concreto, teniendo en cuenta dónde desarrollaba su vida cotidiana, dónde se encontraba su entorno familiar y social y dónde se situaba el núcleo principal de su patrimonio

En los casos en los que el fallecido había residido en varios países o se había trasladado poco antes de su fallecimiento, esta valoración puede generar controversias jurídicas.

La posibilidad de elegir la ley aplicable en el testamento

Herencias en varios países

El Derecho europeo permite que una persona elija en su testamento la ley de su nacionalidad para regir su sucesión. Esta facultad resulta especialmente relevante para quienes residen de forma estable en un país distinto al de su origen.

Elegir la ley aplicable no es una decisión menor, ya que de ella dependerán cuestiones tan relevantes como el alcance de la legítima, la libertad para disponer de los bienes, las posibilidades de desheredación o la forma en que los herederos pueden administrar y repartir el patrimonio. 

Por este motivo, es altamente recomendable que esta elección se realice con asesoramiento legal previo.

Ejemplo de sucesión internacional

Pensemos en una persona de nacionalidad española que lleva más de una década residiendo en Alemania y que fallece dejando bienes tanto en España como en Alemania. Si no ha otorgado testamento, lo habitual será que se aplique la ley alemana a toda la sucesión. 

En cambio, si en su testamento eligió la ley española, esta será la norma que regirá el conjunto de la herencia, con independencia del lugar en el que se encuentren los bienes.

Este detalle puede alterar de forma significativa los derechos de los herederos y el reparto final del patrimonio.

¿Qué ocurre si el fallecido no dejó testamento?

En ausencia de testamento, la sucesión se tramita conforme a la ley determinada por las normas de Derecho internacional privado, generalmente la del país de residencia habitual del causante. Esta ley será la que establezca quiénes son los herederos y en qué proporción heredan.

Cuando los herederos residen en países distintos o existen bienes en varios Estados, la tramitación suele ser más lenta y compleja, requiriendo la intervención de profesionales en distintas jurisdicciones.

Fiscalidad de las herencias internacionales

La existencia de bienes en el extranjero o de herederos no residentes tiene consecuencias fiscales relevantes. En España, la obligación de tributar por el Impuesto sobre Sucesiones depende fundamentalmente de la residencia fiscal del heredero y de la ubicación de los bienes heredados.

En determinados casos puede producirse una doble imposición, aunque esta situación puede corregirse mediante la aplicación de convenios internacionales o de mecanismos de deducción previstos en la normativa española. 

Un error en este punto puede derivar en sanciones o en el pago de impuestos superiores a los legalmente exigibles. ¿Tienes dudas sobre tu herencia? En Navarro y Navarro te asesoramos.

Las herencias con elementos internacionales requieren un análisis jurídico individualizado. Determinar correctamente la ley aplicable y la fiscalidad asociada es esencial para garantizar una tramitación segura y eficaz de la sucesión

En estos casos, contar con asesoramiento especializado en herencias internacionales no solo facilita el proceso, sino que evita conflictos y riesgos innecesarios para los herederos.

Si conoces algún caso, no dudes en contactar con nosotros.

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